domingo, 7 de septiembre de 2014

La fiera de mi niña


CRÍTICA DE CINE 
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'LA FIERA DE MI NIÑA'

Cary Grant i Katharine Hepburn protagonizan una joya del cine clásico, una de las mejores y más alocadas comedias románticas de la historia del séptimo arte.
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por Andreu Ferrandis (@andreuferrandis)  |  07-09-2014


SINOPSIS: David Huxley (Cary Grant) es un paleontólogo tímido y despistado que está a punto de acabar la laboriosa reconstrucción del esqueleto de un Brontosaurio, del que sólo le falta una clavícula intercostal. También está a punto de casarse con su anodina secretaria. En un partido de golf con el abogado de una solterona millonaria, potencial mecenas del museo para el que trabaja, Huxley conoce a Susan Vance (Katharine Hepburn), una joven adinerada y caprichosa que lo manipulará para que no lleve a cabo ninguno de sus dos proyectos. 


FICHA:
Dirección: Howard Hawks.
Reparto: Cary Grant, Katharine Hepburn, Charles Ruggles, May Robson, Walter Catlett.
Género: Comedia. EEUU, 1938.
Duración: 102 minutos.



CRÍTICA: 'La fiera de mi niña' es uno de esos grandes clásicos del cine, es una de esas habituales "100 películas que debes ver antes de morir", una película de imprescindible visionado y revisión. En esta cinta del director norteamericano Howard Hawks, encontramos a una pareja de actores que prácticamente roza la perfección y está en un estado de gracia inigualable durante todo el largometraje, demostrando así el por qué esta película es una de las referentes en su carrera y enseñando, por tanto, como han logrado pasar a la historia del cine con sus interpretaciones. 'Bringing up Baby', llamada así originalmente es una screwball comedy que avanza con endiablado ritmo, fruto de un fenomenal guión que, no obstante acaba por enredarse de una forma casi absurda, quitando en parte la inteligencia típica de las comedias románticas y llevando a la película a una situación que resulta un tanto forzada y artificial. Este fallo, apenas es acusado al equipo técnico dado que la principal causa es el guión original basado en la obra teatral homónima de Hagar Wilde. No obstante, la carencia del sentido de la inteligencia que adquiere la cinta hacia el último tramo, es enmascarado por la principal virtud de esta película: la comedia. No todos los comentarios dirigidos hacia el guión deben ser críticas negativas y un tanto destructivas que afecten al total de esta comedia del 1938. Los diálogos son una de las fuentes enriquecedoras y fundamentales de todas las películas, pero en ésta en concreto se hace aún más evidente. La carisma y gracia conseguida en esta película, no pueden recibir otro tipo de críticas más que elogios. Las situaciones cómicas se suceden (citamos como el leitmotiv de esta película al leopardo llamado Baby, el cual dirige el rumbo de la historia y por tanto, los diálogos, las escenas y los actores), logrando así que lo que parecía una comedia romántica corriente se convierta en una auténtica sucesión de carcajadas, logrando que el sabor que deja esta "inofensiva comedia" sea el de un auténtico disparate. 

El trabajo de dirección llevado acabo por Howard Hawks, es una de las partes fundamentales de la película. Este sobresaliente director conocido por otros títulos legendarios del séptimo arte como 'Tener y no tener' o 'Río Bravo', aporta ese ritmo frenético y hace que la acción no decaiga en ningún momento. Mención especial se debe hacer hacia el dúo protagonista,cada vez que se escribe una reseña o se comenta esta maravillosa película. La pareja de actores formada por Cary Grant, en su papel de paleontólogo, tímido e inseguro y Katharine Hepburn, en su papel de millonaria, extrovertida y un tanto manipuladora. Estos actores, a menudo parodiados y intentados imitar en películas posteriores proporcionan a esta película la base fundamental, el motivo por el cual ha llegado a ser un clásico del cine y la razón por la que ha sido una referencia de la comedia sofisticada, a la vez que alocada. En una mezcla de comportamientos adversos, Grant y Hepburn se complementan a la perfección, hecho que no fue justamente reconocido en los galardones, que otorgan las diversas instituciones cinematográficas del mundo. La película prácticamente roza la excelencia de no ser por esa innecesario enrevesamiento tan pronunciado. El conjunto de las partes individuales de 'La fiera de mi niña' es una joya del cine, un clásico entre los clásicos que sigue cautivando a generaciones, por ese magnetismo, esas interpretaciones y esos momentos tan divertidos como alocados. 


Valoración: ★★ (sobre 5)


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